En México sólo existe la momificación natural; nuestros antepasados no preparaban los cuerpos como en Egipto y las momias que se han encontrado son producto de la deshidratación por frío o calor, aseguró el arqueólogo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Juan Martín Rojas Chávez.
En la época prehispánica dijo, la momificación natural como práctica funeraria sirvió para conservar el cadáver lo mejor posible para que renaciera espiritualmente en el más allá, o viviera virtualmente en el futuro, por ello, muchas culturas utilizaron las cuevas como cementerio, sitios en algunos casos en donde principalmente la estabilidad de la humedad, conservó los tejidos de cuerpos.
Rojas Chávez comentó lo anterior en entrevista previa a su participación en la conferencia Los procesos de momificación: de la tafonomía a la antropología, que organiza la Dirección de Estudios Históricos del INAH, en el marco del Taller de Estudios sobre la Muerte que coordina Elsa Malvido.
Detalló que un cadáver que se momifica de manera natural se relaciona con el medio ambiente, en donde se generan microclimas que propician la deshidratación de los cadáveres lo que evita el proceso de putrefacción y permite la conservación de tejidos, incluidos algunos órganos internos y músculos.
Para la historiadora Elsa Malvido, "el trabajo de un buen albañil al sellar perfectamente las tumbas, propicia la momificación artificial" y aseguró que los mayas intentaron la no descomposición del cuerpo en múltiples experimentos, pero tuvieron dos factores en contra: la arquitectura y el clima.
Especialistas del INAH han determinado que hasta el momento la momia más antigua del país (2500 a.C.) es la de un infante en la Cueva del Gallo, en el estado de Morelos, aunque también destacan las de Paila y los fragmentos de la Cueva de la Candelaria, ambas de Coahuila, así como la colección que se presenta en la ciudad de Guanajuato, que data de fines del siglo XIX y principios del XX.
Sobre las momias de Guanajuato, el también subdirector de Arqueología del Museo Nacional de Antropología, consideró que hasta el momento sólo se ha especulado sobre el proceso de deshidratación de éstas y se carece de estudios que pudieran explicar los patrones de salud y enfermedad de los habitantes de esa localidad.
"Es interesante analizar más este caso porque nos podría hablar de la micro historia del lugar durante la época porfiriana", comentó Rojas Chávez al considerar la necesidad de que en un futuro, estudiantes o antropólogos físicos del INAH, "elaboren un proyecto de investigación no sólo para conocer el proceso de momificación, sino para obtener datos más contundentes de tipo cultural"
Manifestó que el término "momia" está mal aplicado en México, pues esta denominación se refiere sólo a las de Egipto.

Actualmente se conoce a la momificación "como un proceso de preservación tardío de los cuerpos bajo ciertas circunstancias como la deshidratación por calor o frío".

Tras señalar que con las modificaciones sanitarias del siglo XX, la costumbre funeraria de momificar a sus seres queridos se ha perdido, Martín Rojas agregó que actualmente la momificación natural sólo se registra en casos forenses producto de un hecho delictivo o un sujeto que se pierde en un bosque o una montaña, para convertirse en un ente en descomposición que, al congelarle, se momifica.

lo anterior es una informacion de una entrevista como lo dice arriba, esta informacion fue editada por Manuel Zavala y Alonso.
http://www.arts-history.mx/banco/index.php?id_nota=11062007172455

MOMIAS EN MEXICO
Con casi 150 años de historia, las Momias de Guanajuato se han convertido en parte de nuestra propia cultura y de nuestras tradiciones como pueblo asentado en las laderas de una gran cañada que desde el virreinato español ha dado generosamente la riqueza que sus entrañas guardan.

En 1865 se extrajo el primer cuerpo momificado que yacía en el panteón de Santa Paula. Así, conforme transcurren los años, van descubriéndose otros cuerpos en las mismas condiciones por las características del suelo en el que descansaban. En la actualidad son más de cien las momias que forman parte del inventario del Museo creado en su honor.

El asombro que las momias despiertan han sido motivo de la realización de innumerables películas con personajes de la lucha libre mexicana que durante la década de los años setenta lograron que las imágenes de estos cuerpos de apariencia acartonada fueran conocidas en otros países.

A partir del año 2007 el Gobierno Municipal rediseñó el viejo Museo de las Momias para que su exhibición se hiciera con un sentido temático y con la infraestructura adecuada para una exposición de esta naturaleza que anualmente atrae cientos de miles de visitantes.

Las Momias de Guanajuato están totalmente integradas a la cultura de los habitantes de Guanajuato Capital, toda vez que desde el punto de vista histórico y social, representan distintas etapas que han permitido a esta ciudad consolidarse ahora como un importante destino turístico nacional.

Conservar e incrementar el acervo cultural en torno al legado de las momias ha sido también objeto de cuidadosos estudios científicos por parte de especialistas en medicina forense y antropología provenientes de los Estados Unidos de Norteamérica.

Estos científicos han hecho estudios a momias en otras partes del mundo y en Guanajuato están aplicando avanzadas técnicas que darán como resultado el enriquecimiento del archivo museográfico pues podrá ser posible conocer las posibles cauces de fallecimiento, edades aproximadas, entorno social y hasta la reconstrucción facial de los cuerpos momificados.

Las Momias son parte del Patrimonio de Guanajuato, por ello es algo que conservamos, preservamos y lo compartimos con los visitantes que llegan a nuestra ciudad en su búsqueda.
Lic. Nicéforo Guerrero Reynoso, Presidente Municipal de Guanajuato
www.momiasdeguanajuato.gob.mx/



El proyecto “Momias en México” cumple una década de investigación sobre la momificación en el país. Josefina Mancilla Lory, investigadora de la Dirección de Antropología Física (DAF) del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) es responsable del equipo multidisciplinario que estudia los registros del embalsamamiento y escudriña lo referente a los restos humanos arqueológicos e históricos.



Todo inició a finales de 1998, cuando la investigadora y su equipo decidieron desarrollar una amplia e inédita línea de estudio a partir de una colección perteneciente al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) que consta de aproximadamente de 43 cuerpos. Los ejemplares de la colección abarcan periodos históricos a partir de la época prehispánica del Clásico Tardío hasta la contemporánea.



Los hallazgos científicos han demostrado que los cuerpos momificados o semi momificados en México se remontan a prácticas prehispánicas. En su mayoría provienen de sitios con clima seco; de cuevas, criptas o lugares en donde los cadáveres se resecan de manera rápida, evitando el proceso natural de la putrefacción.

Previamente al proyecto Momias de México sólo existían antecedentes aislados, como estudios de ADN, bacteriológicos y sobre el hongo producido en los restos, pero siempre con un fin muy específico, hoy en día se recopila toda esta información y se unifican criterios de análisis que permitirán seguir avanzando en el estudio de los restos momificados.
http://www.inah.gob.mx/index.php/boletines/8-investigaciones-y-estudios-historicos/3019-momias-en-mexico
(A pesar de que este proyecto fué en el 2009 en la actualidad sigue teniendo una gran relevancia para los que estudian esto)


México (Notimex).- Investigadores del Intituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) señalan que a través de técnicas modernas como la imagenología, endoscopía, y tomografía axial computarizada se han logrado recuperar datos relevantes de la colección de momias, del Museo Nacional de Antropología.
En su artículo "Las momias mexicanas vistas por la ciencia", en la revista "Ciencia," de la Academia Mexicana de Ciencias, Ilán Santiago Leboreiro Reyna y Josefina Mansilla Lory, coincidieron que las momias nos permiten asomarnos al pasado de México y nos aportan información invaluable respecto a las condiciones de salud.
Aseguran que es hasta hace poco tiempo cuando el tema de la momificación ha cobrado relevancia, pues anteriormente las momias se consideraban como objetos muebles que se exhibían "más para satisfacer morbosidades, que para educar aportando información relevante".
Desde 1998, Josefina Mancilla Lory, investigadora titular de la Dirección de Antropología Física del INAH, encabeza el proyecto de investigación "Las momias de México".
El propósito, es llevar a cabo un estudio sistemático del fenómeno de la momificación en México, en el que participa un equipo multidisciplinario integrado por antropólogos físicos, historiadores, arqueólogos, médicos, físicos, químicos y biólogos, entre otros especialistas.
Uno de los principales resultados de este proyecto ha sido el de rescatar del olvido la colección de momias del Museo Nacional de Antropología.
Hasta el momento se ha logrado identificar la procedencia, temporalidad y, en algunos casos, recuperar datos arqueológicos de la mayoría de dichas momias.
Para su estudio, "lo ideal al descubrir un cuerpo momificado es aplicar las técnicas de exploración y excavación desarrolladas por la ciencia antropológica que logran un registro minucioso del sitio y del contexto del hallazgo, sin embargo, no es tan común que las momias sean descubiertas por profesionales".
Datos geográficos y topográficos, sobre el clima y otros como la localización, profundidad, posición del cuerpo, orientación y material asociado, como ofrendas, pueden ayudar a ubicar al sujeto dentro de la vida de su comunidad.
Los especialistas explicaron que una vez en el laboratorio, se procede a un examen macroscópico, en que se observan y registran las características del cadáver y se toman las fotografías necesarias.
Asimismo, se pueden llevar a cabo mediciones de los huesos o detectar con ayuda de una lupa, características como cicatrices, tatuajes, pintura corporal o deterioros en el cuerpo.
Destacan algunas técnicas de la clínica actual como la endoscopia, con la cual se puede introducir un instrumento óptico flexible a través de un orificio del organismo para observar órganos y tejidos internos, cuando están presentes.
A decir de los especialistas, gracias a estas técnicas, se detectó en una momia masculina prehispánica, procedente de la Sierra Tarahumara del Estado de Chihuahua, la presencia de helicobacter pilory, bacteria causante de afecciones al sistema gastrointestinal.
(Esta noticia fué publicada en el 2008)
http://www.elporvenir.com.mx/notas.asp?nota_id=254026